Crónica sentimental de un festival

 
     
      Reportaje fotográfico de Kike Sempere:  
 
- Inauguración Daniel Magraner - Presentación de los espacios a los artistas
- Capoeira vs. break dance - Audición dj. Casius Tonen
- Ponencia Fernando Figueroa - Concierto Sala el Loco
- Proyecciones audiovisuales - Pinturas
   
 
     
 
"Graffiti is for kids.
I think if you are over twenty
you should give up that shit up.
The sad part about it is,
by the time you become twenty
is when you get good."
TRACY 168 (1)
 
     
 

POLINIZA 2006 es el primer festival de arte urbano que tiene lugar en nuestra ciudad, promovido por el Vicerrector de Cultura de la Universidad Politécnica de Valencia, Joan Peiró; iniciado el pasado martes 4 de abril, concluirá con la clausura de la exposición POLINIZA en la Sala de Exposiciones de Rectorado, el próximo jueves 8 de junio.

Las actividades vinculadas a la pintura de POLINIZA 2006, han supuesto para la Universidad cierta normalización de lo cotidiano, es decir, y disculpen la burda simplicidad, el dibujar y pintar con colores sobre el muro. Resulta significativo que la pintura forme parte de la vida diaria de decenas de alumnos, independientemente de su formación; el llenar su tiempo libre "quedando para pintar" con esmalte en aerosol, nos parece una actividad inusitada y escasa en la práctica más convencional de las artes. Esta ocupación no solo la desarrollan localmente, son habituales los encuentros internacionales de estilos, y como no, los festivales de arte urbano vinculados casi siempre a tendencias musicales cercanas al hip hop; emblemáticos son el Festival de Cultura Urbana de Madrid, el Urban Art de Barcelona o el Urban Xpressions en Las Palmas de Gran Canaria.

La fascinación por pintar en las paredes quizás señala síntomas, reivindica la necesidad de participar en la gestión y uso de los espacios públicos por parte de los jóvenes, con ansiedad y desconcierto, pero interviniendo de manera efímera y autogestionada. Pretenden, y en ocasiones lo consiguen, embellecer el paisaje urbano tan solo con colores; el decorado de las ciudades cambia y se acerca a lo vivo, agrede menos visualmente; las piezas ejecutadas bajo pseudónimo presentan distintas intencionalidades, poseen diferentes funciones, complejas y confusas, ¿serán contradictorias por asociarse a la juventud? Los extremos de esta madeja podrían cerrarla dos cabos:

Uno bruto, cercano a la pintada, con clara función enfática y publicitaria, de bombardeo del nombre; la realizan quienes exclusivamente escriben su firma (tag), son los originales graffiti writers, los escritores de graffiti que mantienen la ilegalidad del término y su postura ilícita los hace impopulares, "a nadie le gusta que le pinten la puerta de su casa". El servicio social a la comunidad o el habilitar espacios públicos de libre expresión en el centro y la periferia de las ciudades podría paliar esta situación problemática...pero ese es otro tema, el cómo, y el por qué se producen los conflictos y cuáles serían los posibles remedios.

El otro extremo nos acerca a la pintura mural, que durante siglos fue sinónimo de pintura, posee una función estética, forma parte de la estructura arquitectónica, se inscribe dentro del muro y su entorno, sus funciones están decididas de antemano; podrían ser ejemplos las obras de Satone, Blu y San en el muro de Rectorado, Julieta y Belin en el ágora del nuevo aulario de Bellas Artes o RT, Sixe y Nano 4814 en la fachada este junto al Camino de Vera, entre otras piezas de los autores seleccionados para nuestro Festival; huelga decir que han pintado murales y que algunos graffiti han surgido espontáneamente en los espacios libres junto a los mismos.

El graffiti urbano ha evolucionado durante ya casi tres décadas, reconozcamos que produciendo una deriva de intereses comerciales y estéticos; el gesto primigenio del graffiti moderno, la autoafirmación de los que se sienten minoría, la búsqueda del respeto y el reconocimiento en el barrio, posee un sentido de subcultura para colectivos marginales o disidentes del sistema establecido. Esta manifestación estética de la cultura popular se analiza antropológicamente por su valor documental y es apreciada por sociólogos e historiadores como testigo del presente. Desde el punto de vista plástico, ofrece una sugerente riqueza de contaminaciones gráficas, "las raíces, el tronco y las ramas de un movimiento llamado graffiti" (2) han desarrollado estilos fácilmente identificables; para ello es necesario el diálogo y el mestizaje, el intercambio crítico e intenso, entre los escritores de graffiti y la sociedad en la que viven. Predadores sensibles a esta realidad, publicistas y creativos de publicidad, han sido los primeros en fagocitar y digerir imágenes y actitudes, para aplicarlas posteriormente, con técnicas de venta de producto, a campañas publicitarias dirigidas a los segmentos más consumistas de la población. Paradójicamente, la salida profesional de muchos jóvenes que empezaron pintando ilegalmente en la calle, se dirige a la publicidad o la decoración. Otros se han acercado a las artes plásticas, ampliando así su formación, gracias a la motivación que supuso en su adolescencia el contacto con el mundo del graffiti.

Debemos articular la pertinencia y el significado del Festival Poliniza en la UPV y la colaboración de la Facultad de Bellas Artes (ubicada en un edificio extrañamente vacío de imágenes y colores, que próximamente se derribará para construir otro en su lugar), con la sensibilidad mostrada al facilitar y auspiciar esta experiencia colectiva; ello ha permitido la convivencia durante tres días de artistas europeos procedentes de Munich, Milán, Bolonia, Vigo, Madrid, Barcelona, Girona, Sevilla, Jaén, Alicante y Valencia, y contemplar el proceso y el resultado de su trabajo in situ, sobre el muro del Rectorado y las paredes exteriores e interiores del edificio de Bellas Artes, así como los cuadros exhibidos en la Sala de Exposiciones de Rectorado, realizados a propósito para la muestra.

Durante la preparación del festival, nos propusimos objetivos preferentes: el primero señalaba la conveniencia de pintar sobre el soporte mural y no en ningún otro, por su simbología y ubicación privilegiada debían ser paredes situadas dentro de la Universidad Politécnica; otro atendía a la selección de autores, de suficiente calidad y trabajo previo, interesados en explorar de los límites del graffiti y sus derrotas técnicas y conceptuales. Los factores que influyeron en la selección de los artistas: la naturaleza e intencionalidad de sus intervenciones urbanas, preferentemente con carácter mural y pintura; el contenido crítico o al menos el estilo consolidado, capaz de significar en espacios saturados de imágenes; y finalmente, el currículum, de reconocido prestigio en ese otro universo paralelo a la Academia y que engloba la etiqueta Arte Urbano.

La selección inicial de treinta y cinco nombres pronto quedó reducida a veintitrés y decantada a los dieciocho que reseñamos a continuación. No sin polémica, y dejando fluir los humores, se produjo la adscripción a los espacios permitidos, y la formación de las crews (3), metafóricamente hablando, los enjambres encargados de polinizar los muros.

  • Blu (Bolonia), Satone (Munich) y San (cacereño afincado en Madrid) en el muro de Rectorado. El meditado proyecto, específico y ajustado al espacio, solo puede existir aquí, integrado en la paleta de colores del entorno y con una perfecta simbiosis entre las figuras de Blu y San. Blu, también dibujó en una pared interior del edificio de Bellas Artes; y creemos que por la noche en algún solar abandonado del Barrio Chino de Valencia, cuya medianera ahora está animada por extraños seres devoradores de ojos. Blu nos confesaba su afán por competir con sus simples líneas contra la publicidad exterior de la ciudad, utilizando similares estrategias. Satone es el autor de la estructura mecánica (¿binoculares, bielas, o partes de un revólver?) que sustenta los dibujos, y que continúa con su poética de los mistakes, la serie que desde hace unos años desarrolla, sobre diferentes soportes y con diversas facturas, reconociendo esa forma sin contenido (4) presente en la ciudad y la naturaleza, y dotándola del mismo con su selección mediante la pintura.

  • Julieta (valenciana, temporalmente en Santiago de Chile) y Belin (Jaén) y Shot (Valencia), en el ágora del nuevo aulario de Bellas Artes. Sin duda el mural más fotografiado y reproducido en los medios, por su espectacularidad y a lo mejor por el homenaje a Ricky Martin (?). A partir de ellos y con ellos, sentido de la lectura espacial de izquierda a derecha, se inicia el muro de las colaboraciones libres (bichos, patch, tfk, vampire warriors, las florituras, etc...)

  • Respeto Total (Valencia), Sixe (Barcelona) y Nano 4814 (Vigo), en la fachada este, orientada al Camino de Vera. RT cohesiona con sus macro plantillas el fondo de toda la pieza, y utiliza la paleta de ocres del muro. Hipnótico, triste y azul destaca el felino de Sixe, visible desde la Ermita de Vera, arropado por los personajillos del Nano 4814.

  • Logan (Sevilla), Escif, End y Deih (de Valencia), cubren coherentemente las paredes del módulo cúbico, el que conforma la entrada principal a la Facultad. Reciben a los asiduos con sus personajes característicos, influenciados por surrealismo, el cómic y el manga japonés o el pop-art, pintados sobre viñetas saturadas en rosa y azul.

  • Hanem (Valencia), Escif, Logan y Dems (Alicante) en el retranqueo de la fachada suroeste del edificio principal. Agrupados en dos parejas, unidas por la amistad y el mutuo respeto; ya habían trabajado juntas, resuelven con oficio y brillantez un muro de diecinueve metros de largo por tres de alto.

  • Víctor (Valencia) y Tima (de Sagunt, pero estudiando en Milán) aceptaron pintar en la terraza situada sobre el Bar; espacio complicado e incómodo, de proporciones similares al anterior, donde los dos veteranos de la casa han dejado su ácida huella.

  • Flan (Girona) en el pabellón exterior construido de chapa galvanizada con acanaladuras; detalles a tener en cuenta, si conocemos que el control de la presión y la distancia de la boquilla al soporte, así como la capacidad de absorción del mismo, condiciona la pregnancia de la línea, la brillantez del color y los efectos de difuminado; todo estaba en contra del escritor que hizo suyas esas desventajas de manera expresiva.

  • Intervenciones repartidas por varios muretes de la terraza central: Nano 4814, Sixe y Dios (desinteresado colaborador), Julieta, Satone, Belin, Víctor, Tima, End y Deih; terminadas a la luz de la luna el viernes siete de abril, la nueva indicación que señala donde está la Facultad desde la autopista.

Las fotografías de Daniel Magraner se exhibieron en la Sala Josep Renau de la Facultad de Bellas Artes. El autor mostraba encuadres que revelan la mirada pictórica de un pionero del graffiti en Valencia, con marcado gusto por resaltar las texturas de las paredes. Prevalecía la función narrativa y reivindicativa de las pintadas fotografiadas: Daniel incluso recreaba situaciones, micro-eventos en montajes que enfatizaban su discurso; fluctuando entre la protesta antibélica y el guiño para iniciados en el graffiti valenciano.

Junto con la pintura y la fotografía, otras prácticas artísticas han configurado la programación del festival; los documentales, películas y video- creaciones de L. Leiva y E. Mazza, Nacho Sirera, Tony Silver, vj's La Nena y Calpurnio; la música en El Loco Club de Valencia, en el Paraninfo de la Universidad y en las inauguraciones de las exposiciones, coordinada por el dj Casius Tonen; las danzas urbanas...en definitiva, para recordar con detalle os remitimos a nuestra dirección donde se encuentran los actos y las imágenes de los mismos, que ahora no es momento de repetir, pero que vivimos y transpiramos con emoción. En el campus se advirtió, durante el mes de abril, una efervescencia que recorría y comunicaba universidad> arte> vida> sociedad; y eso colegas, es irrepetible y necesario.

 
     
 

Juan Canales
Comisario del Festival

Abril 2006